Mostrando las entradas con la etiqueta LUCAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta LUCAS. Mostrar todas las entradas

9.4.08

CUADERNOS

Es inevitable, ya me imagino que dirán que no, parece mentira, a mí me parece mentira que cada paso me lleve a lo mismo, si fuéramos iguales todo tendría más sentido, o si fueran vidas paralelas, pero no, lo que es inevitable es que yo viva su vida, conozca a sus amigos, ocupe su puesto en la mesa y herede –siempre accidentalmente- sus cuadernos. A veces pienso que estoy loca, que veo caminos en dónde no los hay y destinos en donde sólo hay coincidencias –pero son demasiadas.

Abrí la última caja, no la más reciente, sino la última que recibiré y traiga adentro sus papeles. Hoy creo que se cierra este seguimiento involuntario, él ha muerto, hace más de siete años que no le veo la cara, me pregunto si también moriré yo pronto, si esta es una despedida, si significan algo todos estos años de locura –una tras otra- si sólo soy un bucle en el trazado cuántico del universo, espero que exista dios para que me explique el chiste y no me deje sola por toda la eternidad, sé que Lucas no va a estar para explicarme –nunca estuvo para eso.

Abrí la caja y puse los cuadernos sobre el piso, no he sido capaz de abrirlos, intento imaginar lo que encontraré, imagino detalladamente las páginas, el color amarillo del papel oxidado, su trazo veloz, la tinta de siempre, imagino como si tuviera una lupa y pudiera ver los valles que forma la porosidad del papel, después empiezo a imaginar sus manos con la pluma, su escritorio, la luz amarilla, su cabeza tratando de sacarlo de este mundo por dos segundos, sus dedos surcando los valles en las hojas, sus dioses sangrantes, sus animales saltones, su letra inconfundible de maniático… su preocupación, su frustración, su negación y la respectiva mandada a callar al que se atraviese. Imagino la violencia, la risa escandalosa, la sangre que le corre y cuando llega su cara lo enrojece todo para que sus ojos verdes me den miedo, sólo para eso. Lo imagino todo en tiempo presente aunque sé que han pasado hace más de tres años -siempre llego con retraso.

24.10.07

SANS

No sé que casualidad lo ha traído hasta acá, si sus fantasías políticas o sus adiccciones psicotrópicas, aunque es un trópico de mierda este lugar con tantos vagos sentados eternamente en las esquinas y dopándose la vida con polvo de ladrillo y otro par de porquerías, me da un poco de pena, no sé que busca, es ave de paso y yo soy probablemente una simple gallina de corral -o blatta alemana con más suerte. El tiene los ojos más dulces del mundo, iba a decir que los únicos pero no es cierto, no me mira de frente, es un lujo que no nos podemos dar por ese millón y medio de cosas que nos preocupan y -ya sabemos- no es posible solucionar.

13.6.07

VIEJO HÉROE

Creo que a Lucas ya no lo quiero.
Cada vez que lo veo me es imposible no pensar que es una mala copia de sí mismo, me da una pena verlo reducido a esto, a cada día y a huir de los problemas... a no tener planes, ni ganas, ni fuerzas, a fingir siempre una fiesta y hacer papel de payaso mendicante. Es una pena Lucas, fue mi héroe hace tiempo.
Años atrás lo sabía todo: motores diesel, dinosaurios y Van Gogh, era una interminable cajita de sorpresas su cabeza a través de su boca; siempre una pregunta acababa en aventura y en historias épicas ¡y sus manos!, sus manos dibujando sobre cualquier hoja de papel esas líneas locas, exactas, descuidadas -ya se imaginarán- Qué habrá pasado con Lucas, me pregunto mientras tomamos el café y lo miro a sus ojazos, él no para de hablar y me repite alguna de las tragedias que se le han hecho costumbre ahora. Aún no logro saber si es que Lucas siempre ha sido así o se ha convertido en esto con el tiempo -cierro los ojos y cruzo los dedos por que sea eso- espero que Lucas haya existido allí fuera alguna vez como ha existido siempre en mi cabeza, que no sea un simple deseo mío, ¡que exista!, cada día me toca verlo y descubrirlo de mentiras, saber que no es un héroe, que no lo sabe todo, que no es invencible y en cambio es blando, móvil, verborréico, mitómano y cada vez más viejo...

3.5.07

MARCO

Lucas mueve la punta de uno de los libros y lo hace sobresalir a dos centímetros del resto del estante, dice que eso bastará para desquiciarlo en cuanto entre a la habitación, y se va. Yo me quedo peleando conmigo misma y finalmente lo devuelvo a su lugar temiendo que la desquiciada sea yo. Lucas lo conoce mejor, yo sé apenas lo que he logrado imaginarme a través de nuestros mutuos silencios y camino por su mundo de puntillas durante sus ausencias - que valga decir son numerosas-. Creo que él es extraño. Me dijo alguna vez que odiaba los directorios y me imagino que le fastidia el alfabeto pero sé que le encantan los libros. Su mundo - y esto son sólo suposiciones mías- esta compuesto de pequeñas, incontables, variables y delicadas relaciones de proporción -nada de códigos taxónomicos- pero puede decir con exactitud quien ha entrado mientras no está, sabe encontrar la quinta pata del gato en cada gato que le pase por delante, sabe en donde estaba cada hoja, cada lápiz y la forma en que la oreja de esta taza formaba un ángulo recto con aquel borrador. Odia los marcos -eso no lo entiendo-, para mí los marcos son necesarios cada tanto, un lugar de dónde agarrarte antes de que te pierdas. Yo entro en la habitación, lo veo todo, lo levanto, lo pruebo , lo dejo metódicamente en su lugar y llevo una lista mental de la ubicación de cada cosa, como un rompecabezas efímero -es por mi memoria- luego lo olvido todo, pero eso lo sé desde antes de empezar, él anota -yo también-, a veces lo anoto todo, luego duro días sin escribir -y sin dibujar- entonces siento como que se me va desarmando el mundo, se me va borrando -es por mi mala memoria- sé que a él le debe pasar algo parecido, pero no sé que tal funcionen sus recuerdos ni que tanto le duran sus mediciones aleatorias. Me gusta imaginarme que somos parecidos en algunas cosas, me hace sentir menos loca pensar que él es como yo en lo del orden, que le gusta pero nunca alcanza a meterlo todo en su lugar, que no le gusta sentir el sabor en su boca después de fumar, que sabe que nada puede durar y le entra angustia... Ya no sé si hablo de él, pero sé que se siente como un personaje de ficción y creo que es porque esos personajes - especialmente los que toman té- están todos un poco locos, son exagerados, hacen un performance interminable y odian los libros que sobresalen dos, uno, medio centímetro del estante, arman un escándalo, encuentran culpables, hacen rodar cabezas y luego lo olvidan todo, no era tan importante al final.

31.1.07

I

Hoy lo ví.

No es lo que recuerdo. Es más pequeño, más apagado, menos todopoderoso. No salta, no es infalible, no tiene las respuestas aunque insista en responder a todas las preguntas. Me abraza por la espalda y me besa traidoramente en la mejilla.

-Me decepcionas Batman.